Mapas · Nota 21Sumario

Gabinete de mapas

Cartas y planos sueltos, del Mediterráneo de Forlani a la costa patagónica de Oyarvide y el Buenos Aires de 1895.

8 láminas · 1860–1895 · A3 y A2 · desde $19.000
Paolo Forlani - Mediterranean Sea Region
Paolo Forlani - Mediterranean Sea Region

Cartas y planos sueltos, del Mediterráneo de Forlani a la costa patagónica de Oyarvide y el Buenos Aires de 1895.

Fig. 01

NYPL - Map of New York

Nueva York, cuando cabía en un plano.

$19.000
Comprar
Leer la historia

Un plano histórico de Nueva York de los archivos de la New York Public Library. Más que una herramienta de orientación, una ventana al pasado de una de las metrópolis más fascinantes del mundo — cuando todavía se la podía abarcar de un vistazo.

Quién la hizo

La cartografía urbana no solo orientaba: registraba el crecimiento de las ciudades en tiempo real. Esta pieza es de la NYPL.

Fig. 02

Paolo Forlani - Mediterranean Sea Region

El Mediterráneo, hace más de 450 años.

$19.000
Comprar
Leer la historia

Un mapa del Mediterráneo grabado en 1569 por Paolo Forlani, el gran grabador veronés de la escuela veneciana, sobre la carta del portugués Diogo Homem. Captura con asombroso detalle las costas, las rutas y la geografía de un mar que era, entonces, el centro del mundo conocido.

Quién la hizo

Forlani fue uno de los grandes grabadores de la escuela veneciana, epicentro de la cartografía renacentista. Del American Geographical Society Library, University of Wisconsin–Milwaukee.

«Map of New York.»

New York Public Library
Fig. 03

NYPL - Chart of the coast of Ireland

Las costas de Irlanda, para los que llegaban por mar.

$19.000
Comprar
Leer la historia

Una carta náutica de las costas de Irlanda, de la New York Public Library. Hecha para navegar: sondas, perfiles costeros y detalles que medían la diferencia entre llegar a puerto o no.

Quién la hizo

Las cartas náuticas eran instrumentos de vida o muerte. Su belleza — las líneas, las rosas de los vientos, la caligrafía — es la de la precisión al servicio del que navega.

Fig. 04

Andrés de Oyarvide - Costa Oriental de los Patagones

Dibujado en las Malvinas, mirando a la Patagonia.

A3$22.000A2$40.000
Comprar
Leer la historia

La carta lleva dos fechas y no se contradicen. El cartucho fecha el relevamiento en 1769, «nuevamente levantada por los Pilotos de la Real Armada». La firma, al pie, fecha el dibujo diez años después y en otro lugar: «En Malvinas año 1779». Es la costa patagónica trazada desde las islas — el dato de una campaña y la mano que lo pasó en limpio, separados por una década y por el mar. Y las Malvinas están en el mapa, como parte del mismo territorio relevado: 54 años antes de 1833.

Quién la hizo

Andrés de Oyarvide, piloto de la Real Armada española, activo en el Atlántico Sur entre 1769 y 1779. La carta la firma de su puño — fecit Oyarvide, la hizo él — y la fecha en Malvinas, que es donde estaba cuando la dibujó.

Fig. 05

Dulin

Buenos Aires a vista de pájaro (ca. 1860) · Litografía

La ciudad entera, vista desde el río — cuando volar era imposible.

A3$22.000A2$40.000
Comprar
Leer la historia

En 1859, un litógrafo de Burdeos de veinte años llamado Jean Désiré Dulin desembarcó en Buenos Aires. Al año siguiente ya había publicado su primera litografía —el muelle de la Aduana— y poco después hizo esto: la ciudad entera vista desde el aire, cuando no existían ni los aviones ni la fotografía aérea. La dibujó a mano, a pura observación y oficio: la Aduana Nueva, el muelle tendido sobre el río, los veleros fondeados, las calles perdiéndose en el horizonte. Y al pie, una clave numerada que nombra cada edificio de la ciudad que ya no está.

Quién la hizo

Jean Désiré Dulin (Burdeos, 1839 – 1919). Su vista a vuelo de pájaro tuvo varias ediciones: la primera litografiada por Jules Pelvilain, y otras impresas en París tras su regreso en 1864. En 1915 volvió sobre el mismo tema con un dibujo monumental de doce metros para el pabellón argentino de la Exposición de San Francisco — hoy en el Museo Histórico Cornelio de Saavedra.

«Mar Mediterráneo, según el siglo XVI.»

Paolo Forlani · 1569
Fig. 06

Mapa África Austral

«La huella roja» (1885)

El mapa de una caminata de costa a costa.

A3$30.000A2$48.000
Comprar
Leer la historia

En 1884, dos oficiales de la marina portuguesa —Capelo e Ivens— salieron de Moçâmedes con una idea fija: cruzar África caminando hasta el Índico. Este mapa es la prueba dibujada de esa travesía. No colorea países ni reparte fronteras: traza itinerarios. Las rutas de los exploradores avanzan en rojo, líneas finas que cosen Angola con Moçambique atravesando el interior.

Quién la hizo

Y ahí está lo que lo vuelve un documento, y no una carta más. Mientras Capelo e Ivens todavía caminaban, en Berlín las potencias se sentaban a repartirse el continente con la regla de la «ocupación efectiva». Este esboço es la respuesta portuguesa: una nación chica tratando de convertir siglos de navegación y unas travesías heroicas en título de propiedad. Cinco años después, un ultimátum británico lo mandaría todo al tacho.

Fig. 07

Mapa África Austral

«Color de rosa» (1886)

El imperio que existió cuatro años sobre una hoja de papel.

A3$30.000A2$48.000
Comprar
Leer la historia

Coloreada por territorio, esta carta pinta un corredor continuo que une Angola con Moçambique cruzando el interior. Ese corredor es la razón por la que a esta familia de mapas se la conoce, para siempre, como el Mapa Cor-de-Rosa: el gran proyecto portugués de transformar dos colonias separadas por miles de kilómetros en un solo bloque de costa a costa.

Quién la hizo

Portugal lo llevó a la Conferencia de Berlín como quien presenta un título de propiedad. Pero los británicos soñaban su propia franja de El Cairo al Cabo, y una faja portuguesa de mar a mar la cortaba justo por el medio. El 11 de enero de 1890, Lord Salisbury pasó a Lisboa un ultimátum: retirarse, o atenerse a las consecuencias. Portugal cedió. El corredor rosa se deshizo en el papel, y la humillación alimentó el republicanismo que en 1910 terminaría de tumbar a la monarquía.

Fig. 08

Plano topográfico de Buenos Aires (1895)

La ciudad entera, manzana por manzana, en el vértice de su transformación.

$22.000
Comprar
Leer la historia

Para 1895 Buenos Aires ya no era una aldea: el Segundo Censo Nacional la encontró con ~663.000 habitantes, camino al millón y medio de 1914. Este plano topográfico —levantado por la Oficina de Obras Públicas de la Municipalidad— la dibuja entera, manzana por manzana, desde el damero apretado del centro y el puerto sobre el Río de la Plata hasta las quintas del oeste y los límites con los partidos de General San Martín, San Isidro, La Matanza y Lomas de Zamora. Es el retrato de la ciudad en su vértice: la aldea que Garay repartió en 1580, tres siglos después, vuelta una metrópolis que se derrama sobre la pampa.

Quién la hizo

Levantado por la Oficina de Obras Públicas de la Municipalidad de Buenos Aires, año 1895. Plano topográfico general de la Capital, con orla ornamental, rosa de los vientos, el escudo de la ciudad y una extensa tabla de referencias. Escala 1:20.000.

«A new and correct chart of the coast of Ireland.»

New York Public Library
La medida

En tu pared, a escala

Sobre un aparador de 120 cm.

En tu pared

A escala real. El aparador mide 120 cm de ancho: la misma referencia de todas nuestras fotos.

A3 · 30 × 42 cm A2 · 42 × 59 cm 120 cm

Seguir leyendo

Fichas, precios y materiales tomados de la tienda el 2026-09-30.
Medimos qué páginas se leen y qué links a la tienda se clickean, con Google Analytics y el pixel de Meta. Es la misma medición que la tienda.