Del proyecto colonial al boom ferroviario: la Argentina, dibujada mapa por mapa.
Cinco mapas del Archivo General de la Nación, cada uno un momento de cómo se imaginó y se disputó este país: el proyecto imperial de fortificar el Chaco que nunca se construyó (c.





De dónde salió el documento, quién lo dibujó y por qué importa.
Hacia 1780, la Corona borbónica proyectó una colonia y treinta fuertes sobre el río Bermejo para dominar su navegación y abrir un camino más corto al Perú por el centro del Chaco. Este mapa manuscrito —con su rosa de los vientos y el plano en rojo de la colonia proyectada— es la pieza cartográfica de esa ambición. El plan nunca prosperó: hacia 1801 las reducciones que debía defender ya habían desaparecido. Es el testimonio de un imperio dibujando un futuro que no ocurrió.
En el documento original las marcas del tiempo —manchas, pliegues, el papel envejecido— no son defectos: son su autenticidad. Reproducción fiel en máxima resolución, sin retoque ni intervención digital. Recibís una lámina nueva, impresa en papel coated mate: lo envejecido es el documento que se reproduce, no el papel que llega a tu casa.
Cartografía histórica argentina rescatada del Archivo General de la Nación, curada y reproducida en alta fidelidad. Documentos que viven dispersos y en baja resolución, reunidos por primera vez en una colección estandarizada.
Autor anónimo, hacia 1780, durante el virreinato de Juan José de Vértiz. El proyecto lo impulsaba el coronel Juan Adrián Fernández Cornejo, que navegó el Bermejo en 1780.
Treinta fuertes en el papel.
Ninguno llegó a levantarse.
Entre 1852 y 1861, tras la caída de Rosas, Buenos Aires se separó de la Confederación y funcionó casi una década como Estado soberano, con constitución y capital propias. Esta carta —levantada desde adentro de ese Estado por el ingeniero Nicolás Grondona en 1858, con el plano administrativo de la capital embebido— retrata literalmente a Buenos Aires como país separado, tres años antes de que Pavón reunificara la nación.
En el documento original las marcas del tiempo —manchas, pliegues, el papel envejecido— no son defectos: son su autenticidad. Reproducción fiel en máxima resolución, sin retoque ni intervención digital. Recibís una lámina nueva, impresa en papel coated mate: lo envejecido es el documento que se reproduce, no el papel que llega a tu casa.
Cartografía histórica argentina rescatada del Archivo General de la Nación, curada y reproducida en alta fidelidad. Documentos que viven dispersos y en baja resolución, reunidos por primera vez en una colección estandarizada.
Nicolás Grondona (1826–1877), ingeniero agrimensor ítalo-argentino, oficial del ejército del Rey de Cerdeña llegado al Plata en 1849. Figura clave de la cartografía temprana de Rosario y Buenos Aires.
Buenos Aires, país.
Duró menos de diez años.
En 1869, en plena organización nacional, el senador Nicasio Oroño presentó al Congreso un proyecto para rediseñar de raíz los límites de todas las provincias y crear los Territorios Nacionales. Esta lámina colorea y numera esa Argentina propuesta —con el límite sur en el río Negro y el Nahuel Huapi. Nunca se convirtió en ley: no es cómo estaba dividido el país, sino cómo un reformador imaginó que debía estarlo.
En el documento original las marcas del tiempo —manchas, pliegues, el papel envejecido— no son defectos: son su autenticidad. Reproducción fiel en máxima resolución, sin retoque ni intervención digital. Recibís una lámina nueva, impresa en papel coated mate: lo envejecido es el documento que se reproduce, no el papel que llega a tu casa.
Cartografía histórica argentina rescatada del Archivo General de la Nación, curada y reproducida en alta fidelidad. Documentos que viven dispersos y en baja resolución, reunidos por primera vez en una colección estandarizada.
Proyecto del senador santafesino Nicasio Oroño (1825–1904) —gobernador de Santa Fe, autor del primer matrimonio civil del país— presentado al Congreso en 1869. El dibujante del mapa no está identificado.
Una Argentina que se propuso.
El Congreso la dejó en el papel.
La década de 1880 fue el pico del boom ferroviario argentino: al calor del modelo agroexportador, la red creció de unos 2.500 km a cerca de 9.400 km en diez años. Este mapa —regalo de la casa Guillermo Kraft a los suscriptores de su famosa Guía— retrataba de un vistazo esa Argentina en expansión, con las provincias coloreadas y las líneas tendiéndose hacia el interior. Una pieza a la vez publicitaria y documental.
En el documento original las marcas del tiempo —manchas, pliegues, el papel envejecido— no son defectos: son su autenticidad. Reproducción fiel en máxima resolución, sin retoque ni intervención digital. Recibís una lámina nueva, impresa en papel coated mate: lo envejecido es el documento que se reproduce, no el papel que llega a tu casa.
Cartografía histórica argentina rescatada del Archivo General de la Nación, curada y reproducida en alta fidelidad. Documentos que viven dispersos y en baja resolución, reunidos por primera vez en una colección estandarizada.
Editado por la Casa Guillermo Kraft (Buenos Aires), pionera de la litografía en el país. Se regalaba a los suscriptores de la Guía Kraft —la gran guía comercial que luego sería el Anuario Kraft—. Autor cartográfico no consignado.
Un país en expansión,
medido en kilómetros de vía.
La recta punteada que parte en dos la Isla Grande de Tierra del Fuego no responde a ningún accidente del terreno: sigue el meridiano 68°34′ Oeste pactado en el Tratado de Límites de 1881. Esta hoja de relieve sombreado a mano, levantada en 1911 por la Oficina de Mensura de Tierras, pertenece a la generación de mapas que dibujó, por fin, el confín austral tras la demarcación.
En el documento original las marcas del tiempo —manchas, pliegues, el papel envejecido— no son defectos: son su autenticidad. Reproducción fiel en máxima resolución, sin retoque ni intervención digital. Recibís una lámina nueva, impresa en papel coated mate: lo envejecido es el documento que se reproduce, no el papel que llega a tu casa.
Cartografía histórica argentina rescatada del Archivo General de la Nación, curada y reproducida en alta fidelidad. Documentos que viven dispersos y en baja resolución, reunidos por primera vez en una colección estandarizada.
Bajo la dirección de Luis Riso Patrón (1869–1930), el ingeniero y geógrafo que compilaría el monumental Diccionario Jeográfico de Chile. Oficina de Mensura de Tierras, República de Chile.
La frontera no la dibujó el paisaje.
La dibujó un meridiano.
$88.000 — contra $110.000 comprando 5 por separado.
Ver la colección completaEl papel, las tintas, los tamaños y cómo llega — todo lo que hay que saber antes de colgarla, explicado una sola vez.
Cómo se hacen →