Burggarten (1919)
Paul Klee
El original es más chico que una hoja A5. La ciudad entera entra en una postal.
Leer la historia
Un jardín amurallado hecho de mosaicos: rectángulos, triángulos y rombos de acuarela que van armando torres, arcos y una flor enorme en el medio. No hay una sola línea recta larga — la arquitectura se sostiene por acumulación de pedacitos de color.
Quién la hizo
Paul Klee (1879–1940) enseñó en la Bauhaus entre 1921 y 1931, al lado de los arquitectos, y no levantó jamás un edificio. Su clase se llamaba Gestaltungslehre —teoría de la forma— y de ahí salió el Cuaderno pedagógico de 1925, donde escribió la frase que lo define: una línea activa que se va de paseo, sin meta. En 1933 los nazis lo echaron de la Academia de Düsseldorf y volvió a Berna, la ciudad de su padre. Ahí le diagnosticaron esclerodermia, la enfermedad que le fue endureciendo la piel y las manos: los últimos cuadros tienen esa línea negra gruesa que no es un estilo sino una mano que ya no responde. Murió en 1940, a los 60.




