Las Malvinas del siglo XVIII, cartografiadas y nombradas por España.
La disputa por las Malvinas no empezó en 1982: tiene más de dos siglos y medio, y se libró primero en el papel. Esta colección reúne siete planos históricos —de la cartografía española del siglo XVIII al plano de Luis Vernet, el primer gobernador nombrado por Buenos Aires— reproducidos desde archivos y bibliotecas.







De dónde salió el documento, quién lo dibujó y por qué importa.
Un plano coloreado de todo el archipiélago con una «Explicación» completa al margen: cada bahía, puerto y punta, nombrada en castellano (Puerto de la Soledad, Bahía de la Anunciación, Puerto Egmont, Isla de los Leones). Cartografiar es nombrar, y nombrar es ejercer soberanía: este plano prueba que España no reclamaba las islas, las conocía y administraba.
En el documento original —de más de 240 años— las marcas del tiempo, las manchas, los pliegues y el papel envejecido no son defectos: son su autenticidad. Reproducción fiel en máxima resolución (hasta 8000px), sin retoque ni intervención digital. Recibís una lámina nueva, impresa en papel coated mate alemán (Schoeller): lo envejecido es el documento que se reproduce, no el papel que llega a tu casa.
Por primera vez, las Islas Malvinas del siglo XVIII en una colección curada y estandarizada. Estos planos viven dispersos en archivos españoles; algunos aparecen sueltos en libros, pero nunca se habían reunido y reproducido así.
Levantado por la marina española en el siglo XVIII, cuando Puerto Soledad era la capital de las islas. Los pilotos navales no firmaban: su trabajo era técnico y estratégico.
Nombrar es poseer.
Cada bahía, en castellano.
La Isla Soledad — la más grande del archipiélago y sede de la capital española — levantada por Ramón de Clairac en 1789. El relieve en aguada terrosa, las costas perfiladas a pluma, la carta ornamentada: un objeto bellísimo que es, a la vez, un instrumento de gobierno del territorio.
En el documento original —de más de 240 años— las marcas del tiempo, las manchas, los pliegues y el papel envejecido no son defectos: son su autenticidad. Reproducción fiel en máxima resolución (hasta 8000px), sin retoque ni intervención digital. Recibís una lámina nueva, impresa en papel coated mate alemán (Schoeller): lo envejecido es el documento que se reproduce, no el papel que llega a tu casa.
Por primera vez, las Islas Malvinas del siglo XVIII en una colección curada y estandarizada. Estos planos viven dispersos en archivos españoles; algunos aparecen sueltos en libros, pero nunca se habían reunido y reproducido así.
Ramón de Clairac, cartógrafo al servicio de la Corona española, activo hacia 1789. Su plano de la Soledad es uno de los más detallados del período.
La isla nuestra,
dibujada con paciencia de imperio.
El título lo dice todo: «enmendadas por los Pilotos del Rey en los repetidos viajes desde el Río de la Plata». No es un mapa hecho de oídas: es la síntesis de años de navegación española entre Buenos Aires y las islas. Soberanía operativa, medida braza por braza.
En el documento original —de más de 240 años— las marcas del tiempo, las manchas, los pliegues y el papel envejecido no son defectos: son su autenticidad. Reproducción fiel en máxima resolución (hasta 8000px), sin retoque ni intervención digital. Recibís una lámina nueva, impresa en papel coated mate alemán (Schoeller): lo envejecido es el documento que se reproduce, no el papel que llega a tu casa.
Por primera vez, las Islas Malvinas del siglo XVIII en una colección curada y estandarizada. Estos planos viven dispersos en archivos españoles; algunos aparecen sueltos en libros, pero nunca se habían reunido y reproducido así.
Andrés de la Cuesta, piloto de la Armada española, activo hacia 1777. El plano recoge las correcciones acumuladas por los pilotos del Rey en sus derroteros desde el Río de la Plata.
Buenos Aires y las islas,
unidas por la estela de un barco.
Este no es un mapa de las islas: es el plano de la población y dársena de Puerto Soledad, la capital española de las Malvinas. Casas, fuerte, muelle — ocupación efectiva, vida cotidiana bajo bandera española. Lo dibujó Juan Pascual Callejas en 1774, el mismo oficial que años después expulsaría a los ingleses de Puerto Egmont.
En el documento original —de más de 240 años— las marcas del tiempo, las manchas, los pliegues y el papel envejecido no son defectos: son su autenticidad. Reproducción fiel en máxima resolución (hasta 8000px), sin retoque ni intervención digital. Recibís una lámina nueva, impresa en papel coated mate alemán (Schoeller): lo envejecido es el documento que se reproduce, no el papel que llega a tu casa.
Por primera vez, las Islas Malvinas del siglo XVIII en una colección curada y estandarizada. Estos planos viven dispersos en archivos españoles; algunos aparecen sueltos en libros, pero nunca se habían reunido y reproducido así.
Juan Pascual Callejas (1742–1807), primer piloto de la Armada Española. En 1774 levantó el plano de la población de Puerto Soledad; en 1776 retiró la placa británica de Puerto Egmont y en 1780, por orden del virrey Vértiz, quemó sus instalaciones.
Una capital, un fuerte, un muelle.
España vivía aquí.
El momento exacto de la expulsión, dibujado por su protagonista. El plano documenta el establecimiento inglés de Puerto Egmont «quemado y arruinado sus edificios en 22 de marzo de 1780», por orden del virrey Juan José de Vértiz. Callejas, que ya había retirado la placa británica en 1776, ejecutó la demolición. La soberanía no como reclamo, sino como hecho.
En el documento original —de más de 240 años— las marcas del tiempo, las manchas, los pliegues y el papel envejecido no son defectos: son su autenticidad. Reproducción fiel en máxima resolución (hasta 8000px), sin retoque ni intervención digital. Recibís una lámina nueva, impresa en papel coated mate alemán (Schoeller): lo envejecido es el documento que se reproduce, no el papel que llega a tu casa.
Por primera vez, las Islas Malvinas del siglo XVIII en una colección curada y estandarizada. Estos planos viven dispersos en archivos españoles; algunos aparecen sueltos en libros, pero nunca se habían reunido y reproducido así.
Juan Pascual Callejas (1742–1807), primer piloto de la Armada Española. Bajo órdenes del virrey Vértiz, aseguró que Puerto Egmont quedara abandonado y que Gran Bretaña no estableciera otro asentamiento.
No fue un reclamo en un papel.
Fue un fuerte ardiendo.
En 1771, en plena crisis con Inglaterra, un cartógrafo español copió el mapa inglés publicado en Londres — y lo refutó punto por punto, reemplazando los perfiles británicos por los que «fielmente le corresponden». Al pie escribió su veredicto: «este Mapa es puramente Ydeal… lleno de errores y voluntarias figuras». Un informe de inteligencia naval escrito en las propias islas. La disputa por Malvinas no empezó en 1982: tiene más de dos siglos y medio.
En el documento original —de más de 240 años— las marcas del tiempo, las manchas, los pliegues y el papel envejecido no son defectos: son su autenticidad. Reproducción fiel en máxima resolución (hasta 8000px), sin retoque ni intervención digital. Recibís una lámina nueva, impresa en papel coated mate alemán (Schoeller): lo envejecido es el documento que se reproduce, no el papel que llega a tu casa.
Por primera vez, las Islas Malvinas del siglo XVIII en una colección curada y estandarizada. Estos planos viven dispersos en archivos españoles; algunos aparecen sueltos en libros, pero nunca se habían reunido y reproducido así.
Copia realizada por un cartógrafo al servicio de la Corona española, en las propias islas, el 27 de marzo de 1771, a partir del mapa inglés publicado en Londres ese año.
El mapa inglés era inventado.
Lo dijeron por escrito, en 1771.
En 1829, Buenos Aires nombró a Luis Vernet Comandante Político y Militar de las Malvinas. Sobre los reconocimientos que había hecho entre 1826 y 1828, Vernet levantó este plano de la Isla Soledad y la dividió en once secciones para colonizarla — el proyecto argentino más concreto sobre el archipiélago, hasta que en 1833 Gran Bretaña lo ocupó y lo interrumpió. Cartografiar como acto de gobierno: no un reclamo en un papel, un plan de poblamiento con nombre, color y número.
En el documento original —de casi 200 años— las manchas, los pliegues y el papel envejecido no son defectos: son su autenticidad. Reproducción fiel, sin retoque del dibujo. Recibís una lámina nueva, impresa en papel coated mate alemán (Schoeller SCM tec Matt, 200 g/m²): lo envejecido es el documento que se reproduce, no el papel que llega a tu casa.
El plano de Vernet vive en el Archivo General de la Nación. Se reproduce aquí —recuperado del archivo— con su procedencia documentada, para sumarlo a la colección Malvinas en mapas — la cartografía histórica de las islas, curada y estandarizada.
Luis Vernet (1791–1871), comerciante y primer Comandante Político y Militar de las Malvinas nombrado por Buenos Aires (1829). Su levantamiento de la Isla Soledad es el documento cartográfico argentino más importante del período previo a la ocupación británica.
El primer gobernador argentino
dibujó las islas para poblarlas.
$90.000 — contra $114.000 comprando 6 por separado.
Ver la colección completaEl papel, las tintas, los tamaños y cómo llega — todo lo que hay que saber antes de colgarla, explicado una sola vez.
Cómo se hacen →