El río medido a mano, antes de que existiera la Argentina.
Uno de los estuarios más anchos del mundo, dibujado por los cartógrafos que intentaron medirlo. De Blaeu a Madariaga, de Montevideo a Colonia del Sacramento: mapas históricos del Río de la Plata reproducidos desde archivos y bibliotecas, cuando cada carta náutica era, además, un instrumento de poder.






De dónde salió el documento, quién lo dibujó y por qué importa.
La vista completa del estuario: de la isla de Martín García al cabo de San Antonio, con Buenos Aires, las costas de las dos orillas y un recuadro del puerto de Montevideo. Coloreado a la acuarela, con las sondas en brazas y una larga nota —la «derota»— que describe cómo entrar al río y navegarlo hasta Montevideo. No es un mapa de un pueblo: es el retrato del río como un todo, ese mar de agua dulce y barro que nos da el nombre.
En el documento original —de más de dos siglos— las manchas, los pliegues y el papel envejecido no son defectos: son su autenticidad. Reproducción fiel en máxima resolución, sin retoque ni intervención digital. Recibís una lámina nueva, impresa a mano en el taller Métrica con tintas pigmentadas sobre papel Schoeller Coated Mate: lo envejecido es el documento que se reproduce, no el papel que llega a tu casa.
Por primera vez, el Río de la Plata del siglo XVIII en una colección curada: cartas náuticas que viven dispersas en el Museo Naval de Madrid, reunidas y reproducidas así por primera vez. El río medido a mano, antes de que existiera la Argentina.
Levantado por la marina española en el siglo XVIII y conservado en el Museo Naval de Madrid. Los pilotos navales no firmaban: su trabajo era técnico y estratégico. La carta figura sin autor, datada genéricamente en el siglo XVIII.
Un mar de agua dulce.
El río que nos nombra.
La vista amplia, la obertura de la colección: el maestro holandés Willem Blaeu grabó toda la cuenca del Plata, con el sistema fluvial Paraná–Paraguay–Plata como espina, del estuario hasta Tucumán y Santa Cruz de la Sierra. Cartela ornamentada con un querubín alado, rosa de los vientos, coloreado a mano. Es cómo imaginaba Europa el Río de la Plata hacia 1630 — el origen del relato, antes de que España saliera a medir el estuario braza por braza. Una mirada de gabinete, decorativa y ambiciosa, sobre un mundo apenas conocido.
En el documento original —de más de dos siglos— las manchas, los pliegues y el papel envejecido no son defectos: son su autenticidad. Reproducción fiel en máxima resolución, sin retoque ni intervención digital. Recibís una lámina nueva, impresa a mano en el taller Métrica con tintas pigmentadas sobre papel Schoeller Coated Mate: lo envejecido es el documento que se reproduce, no el papel que llega a tu casa.
Por primera vez, el Río de la Plata del siglo XVIII en una colección curada: cartas náuticas que viven dispersas en el Museo Naval de Madrid, reunidas y reproducidas así por primera vez. El río medido a mano, antes de que existiera la Argentina.
Willem Janszoon Blaeu (1571–1638), el gran cartógrafo de Ámsterdam y cartografo oficial de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales. Este mapa apareció en sus atlas (el Atlas Novus). Ejemplar conservado en la Library of Congress / World Digital Library.
El río como espina del mundo.
La mirada que vino de lejos.
El estuario entero «corregido y enmendado» de orden del comandante de las Fuerzas Marítimas del Río de la Plata, Juan Ignacio de Madariaga, en 1769, por los pilotos de la Real Armada. Es el fruto de la campaña hidrográfica española de 1769 —la misma que ordenó Bucareli y en la que trabajó Sebastián Canel (el de nuestra ensenada de Maldonado)—: cinco perfiles de costa, la derrota del río al puerto de Montevideo a cinco columnas, tres rosas de los vientos, sondas y veriles, lavado a la acuarela en siena y verde. El río medido braza por braza por la Armada.
En el documento original —de más de dos siglos— las manchas, los pliegues y el papel envejecido no son defectos: son su autenticidad. Reproducción fiel en máxima resolución, sin retoque ni intervención digital. Recibís una lámina nueva, impresa a mano en el taller Métrica con tintas pigmentadas sobre papel Schoeller Coated Mate: lo envejecido es el documento que se reproduce, no el papel que llega a tu casa.
Por primera vez, el Río de la Plata del siglo XVIII en una colección curada: cartas náuticas que viven dispersas en el Museo Naval de Madrid, reunidas y reproducidas así por primera vez. El río medido a mano, antes de que existiera la Argentina.
Juan Ignacio de Madariaga, comandante de las Fuerzas Marítimas del Río de la Plata, ordenó en 1769 este levantamiento, dibujado por los pilotos de la Real Armada. Es parte de la gran campaña de sondeo del estuario de ese año. Ejemplar conservado en la Biblioteca Nacional de España (sign. MR/43/111).
El río, medido por la Armada.
1769, braza por braza.
La boca del estuario: la ensenada de Maldonado, con la isla de Gorriti, los veriles, los bajos y las sondas en brazas, más una clave hidrográfica de la calidad del fondo. Coloreada a la acuarela, con su rosa de los vientos. Es el umbral del río — el lugar por donde se entra desde el océano — levantado y sondado por Sebastián Canel en 1769.
En el documento original —de más de dos siglos— las manchas, los pliegues y el papel envejecido no son defectos: son su autenticidad. Reproducción fiel en máxima resolución, sin retoque ni intervención digital. Recibís una lámina nueva, impresa a mano en el taller Métrica con tintas pigmentadas sobre papel Schoeller Coated Mate: lo envejecido es el documento que se reproduce, no el papel que llega a tu casa.
Por primera vez, el Río de la Plata del siglo XVIII en una colección curada: cartas náuticas que viven dispersas en el Museo Naval de Madrid, reunidas y reproducidas así por primera vez. El río medido a mano, antes de que existiera la Argentina.
Sebastián Canel, piloto y cartógrafo al servicio de la Corona española. Levantó y sondeó la ensenada de Maldonado en 1769. Original en el Museo Naval de Madrid.
Donde el río se hace mar.
La primera boca.
La plaza fortificada de Colonia del Sacramento, sobre la costa norte del río — con sus baluartes, el ataque español de 1762 y, al pie, una carta náutica de la costa del Plata con el banco de Ortiz y el canal del Norte. La orilla de enfrente, a un río de distancia de Buenos Aires: disputada entre España y Portugal durante un siglo, hoy a un golpe de vista desde la costa porteña. Grabada por Tomás López, el mayor cartógrafo español del siglo.
En el documento original —de más de dos siglos— las manchas, los pliegues y el papel envejecido no son defectos: son su autenticidad. Reproducción fiel en máxima resolución, sin retoque ni intervención digital. Recibís una lámina nueva, impresa a mano en el taller Métrica con tintas pigmentadas sobre papel Schoeller Coated Mate: lo envejecido es el documento que se reproduce, no el papel que llega a tu casa.
Por primera vez, el Río de la Plata del siglo XVIII en una colección curada: cartas náuticas que viven dispersas en el Museo Naval de Madrid, reunidas y reproducidas así por primera vez. El río medido a mano, antes de que existiera la Argentina.
Tomás López (1730–1802), geógrafo de cámara de Carlos III y el cartógrafo español más importante de su tiempo. Grabó este plano de Colonia en Madrid, 1777. Ejemplar conservado en la Real Academia de la Historia.
La orilla de enfrente,
a un río de distancia.
El fondeadero mayor del estuario: la bahía de Montevideo con la línea de buques en formación de defensa «en caso de enemigos», las baterías de la costa y, al pie, las tablas de cada nave con sus cañones y calibres. Coloreada, con su rosa de los vientos. La otra orilla del mismo río — el refugio donde la flota se preparaba para el combate. Firmada por Domingo Pallarés en Montevideo, 1781.
En el documento original —de más de dos siglos— las manchas, los pliegues y el papel envejecido no son defectos: son su autenticidad. Reproducción fiel en máxima resolución, sin retoque ni intervención digital. Recibís una lámina nueva, impresa a mano en el taller Métrica con tintas pigmentadas sobre papel Schoeller Coated Mate: lo envejecido es el documento que se reproduce, no el papel que llega a tu casa.
Por primera vez, el Río de la Plata del siglo XVIII en una colección curada: cartas náuticas que viven dispersas en el Museo Naval de Madrid, reunidas y reproducidas así por primera vez. El río medido a mano, antes de que existiera la Argentina.
Domingo Pallarés, piloto de la Armada española. Levantó el plano defensivo del puerto de Montevideo el 30 de julio de 1781. Original en el Museo Naval de Madrid.
El refugio del río,
listo para el combate.
$132.000
Ver la colección completaEl papel, las tintas, los tamaños y cómo llega — todo lo que hay que saber antes de colgarla, explicado una sola vez.
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