The Bath (1890–91)
Mary Cassatt
La única que ella misma llamó imitación. A las otras nueve, no.
Leer la historia
Una mujer de vestido amarillo se arrodilla y baja a un chico desnudo hacia una palangana azul, probando el agua con una mano. El azul de la palangana es lo único saturado de la hoja y sostiene todo lo demás. Es la más trabajada de las diez en el cobre: además de la aguatinta y la punta seca lleva bruñido —pulir la plancha para devolverle luz a una zona— y barniz blando. En el catálogo de su exposición de 1891 esta plancha llevaba una designación que las otras nueve no tenían: «Essai d’imitation de l’estampe japonaise», ensayo de imitación de la estampa japonesa. Es su rótulo, sobre su obra, y por eso ésta es la primera hoja de la serie en todo sentido. Al pie, a lápiz y de su puño: «Imprimée par l’artiste et M. Leroy — Mary Cassatt — (25 épreuves)». Impresa por la artista y el señor Leroy, veinticinco pruebas. Las hojas japonesas que venía estudiando llevaban el nombre del impresor al lado del de la artista, y ella hizo lo mismo. Se reproduce porque es parte del objeto.
Quién la hizo
Mary Cassatt (1844–1926) nació en Allegheny City, Pensilvania, y trabajó toda su vida en Francia. Fue la única norteamericana invitada a exponer con los impresionistas. En abril de 1890 vio en la École des Beaux-Arts de París una exposición de 725 estampas japonesas —organizada por Siegfried Bing, con Clemenceau y Goncourt en el comité— y le escribió a Berthe Morisot que no se la perdiera. El año siguiente lo pasó enseñándose a hacer en cobre lo que había visto hecho en madera. Imprimió las diez pruebas ella misma, en la prensa, junto a un impresor de oficio, y firmó cada hoja a lápiz.




